23 Sep 2015 09:22 PM

CONVIVIR CON LA ADVERSIDAD

CONVIVIR CON LA ADVERSIDAD

 

Un anciano maestro Hindú se cansó de las quejas de su aprendiz y decidió una mañana enviarlo  por algo de sal. Cuando el discípulo regresó el maestro lo mandó a poner una manotada de sal en un vaso de agua y luego beberla.

-“¿A qué sabe?” preguntó el maestro.

-“Amargo,” respondió  el aprendiz.

El maestro rio entre dientes, y entonces le pidió al joven tomar la misma cantidad de sal en la mano y ponerla en el lago. Los dos caminaron en silencio al lago cercano, y una vez que el aprendiz lanzó al agua su manotada de sal, el maestro dijo, “Ahora bebe del lago.”

En cuanto el agua se escurría por la quijada del joven, el maestro le preguntó,

-“¿A qué sabe?”

-“Fresca,” comentó el aprendiz.

-“¿Te supo a sal?”, preguntó el maestro.

-“No,” dijo el joven.

En esto el maestro se sentó al lado de este joven y le tomó sus manos, diciendo:

“El dolor de la vida es pura sal; ni más, ni menos. La cantidad de dolor en la vida permanece exactamente la misma. Sin embargo, la cantidad de amargura que probamos depende del recipiente en que ponemos la pena. Así que cuando estás con dolor, o adversidades de la vida,  la única cosa que puedes hacer es agrandar tu sentido de las cosas. Deja de ser un vaso. Conviértete en un lago.”