13 Mar 2017 08:25 PM

CREMA DENTAL Y LA SAL

CREMA DENTAL Y LA SAL

Por Ricardo Padilla

 

En cierta oportunidad cuando me encontraba en la escuela, mi maestra hizo una ilustración que nunca olvidé.

Llevó un tubo de crema dental y un plato y me dijo: “Debes desocupar todo el tubo y dejar toda la crema dental en el plato en menos de 15 segundos”.

Yo me esforcé por sacar toda la crema y lo logré.

Después mi maestra me dijo, “Si quieres un premio, tienes 15 segundos para regresar toda la crema nuevamente al tubo”. Y por más que me esforcé no pude.

Luego su reflexión fue la siguiente: “El tubo de crema dental representa nuestra boca; la crema, nuestras palabras; y el plato el corazón de nuestro oyentes.

Podemos desocuparnos de palabras y marcar corazones, pero qué difícil es retractarnos y quitar las marcas que ya hemos hecho.

El apóstol Pablo enseña la importancia de saber utilizar nuestras palabras; con ellas podemos animar a un corazón deprimido o con las mismas podemos reprimir un corazón animado.

Pablo nos dice que usemos palabras sazonadas con sal, porque ésta se usaba en su tiempo como conservante de alimentos.

La palabra sazonada con sal es aquella que se guardó, se pensó muy bien y se preparó de la mejor manera, antes de salir de nuestra boca, con el propósito de ayuda a nuestros oyentes.

Sazonemos nuestras Palabras con el amor de Dios.

Dice Colosenses 4: 6 “Su conversación debe ser siempre agradable y de buen gusto, y deben saber también cómo contestar a cada uno”