3 Jun 2015 05:22 AM

CUANDO ESTAMOS CANSADOS

Son muchas las mujeres que están cansadas, exhaustas, enfermas, adoloridas e incapaces de dormir y por ello acuden a masajes terapéuticos. Siempre tienen algo qué hacer: reuniones, ensayos, trabajo, quehaceres domésticos. La lista es interminable.

CUANDO ESTAMOS CANSADOS

Por SusanTedrow(Indiana, EE. UU.)

Tomado del Aposento Alto

Son muchas las mujeres que están cansadas, exhaustas, enfermas, adoloridas e incapaces de dormir y por ello acuden a masajes terapéuticos. Siempre tienen algo qué hacer: reuniones, ensayos, trabajo, quehaceres domésticos. La lista es interminable.

Ponemos mucha tensión y estrés en nuestros cuerpos cuando no descansamos. Ignoramos las advertencias cuando nos hemos pasado de la raya.

Dios en su palabra nos recuerda que debemos trabajar, pero también que debemos descansar. A menudo tenemos dificultad para encontrar un balance entre los dos. Estar atentos a la condición de nuestros cuerpos y las señales de desacelerar nuestras vidas no es sencillo. Sin embargo, si le entregamos a Dios nuestras preocupaciones y nos concentramos en él y no en el mundo de tareas que tenemos, descubriremos con el tiempo que el descansar será más fácil.

El Salmo 91: 1 y 2 nos recuerda "El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso.