25 Abr 2018 08:35 PM

EL PROFESOR

EL PROFESOR

 

El profesor era muy estricto, sus alumnos se sentían intimidados; la clase de anatomía en la universidad era la más temida en la carrera de medicina, la mayoría iba perdiendo esta asignatura.

El día que estaba programado el examen final, un alumno, que ya no tenía mayores oportunidades de aprobar la materia, decidió llevar un sapo vivo y dejarlo dentro del cajón del escritorio del maestro.

Al llegar el profesor, sacó los materiales de la clase y lo cerró nuevamente sin demostrar sorpresa alguna; se dirigió a los estudiantes para que sacaran una hoja, y antes de dictar las tres preguntas del examen, les dijo: los dos primeros puntos tratan sobre la materia, valen el treinta por ciento, el tercero vale el setenta por ciento restante pero para que lo ganen necesito que me digan quién metió el sapo en mi escritorio.

Al instante desapareció la solidaridad y la denuncia fue inmediata.

Ahora lo más importante es vivir el momento, hacer lo contrario a lo establecido y lo éticamente incorrecto, entonces se es aplaudido y animado por los amigos, quienes nos abandonaran si somos sorprendidos.

Jesús es el único amigo que nos respalda en los momentos de angustia, nos levanta el ánimo. Por nuestras malas decisiones, sufrimos; sin embargo, al arrepentirnos el Señor nos perdona y siempre estará para mostrarnos el mejor camino.

Dice Isaías 48:17 y 18 “Yo soy el Señor tu Dios; yo te enseño lo que es para tu bien, yo te guío por el camino que debes seguir. ¡Ojalá hubieras hecho caso de mis órdenes! Tu bienestar iría creciendo como un río, tu prosperidad sería como las olas del mar.

 

Por Mario Gil Gómez  (Alimento para el Alma)