8 Mayo 2013 06:10 AM

LA CASA EN EL CIELO

LA CASA EN EL CIELO

Una Señora soñó que llegaba al cielo y hacía fila con muchos más para saber cuál era su destino eterno.

San Pedro y les dijo: "Vengan y les mostraré en que barrio está la casa que le corresponde a cada uno.

Llegaron a un barrio con todas las casas en oro.

San Pedro exclamó: " estas son las casas de quienes ayudaron a los necesitados, fueron generosos, partieron su pan con el hambriento,  consolaron a los presos y visitaron enfermos.

La Señora quiso entrar pero un Ángel la detuvo diciéndole. “Perdóneme, pero usted en la tierra no daba sino migajas a los demás”. Y no la dejó entrar.

Pasaron luego a otro barrio de la eternidad. Todas las casas construidas en marfil.

La Señora quiso entrar pero otro Ángel le dijo: "Me da pena pero este barrio es únicamente para aquellos que fueron delicados, comprensivos y bondadosos. Y usted era muy dura, falsa, grosera y criticona.

Siguieron luego a un tercer barrio. Todas las casas eran de cristal.

La Señora corrió a posesionarse, pero el Ángel la detuvo y le dijo: "En su pasaporte dice que usted no se interesó por enseñar a las personas que estaban a su alrededor, el camino del bien, la verdad y este barrio es exclusivamente para las personas que ayudan a los otros a buscar la felicidad.

Por último llegó a un barrio feo y asqueroso. Todas las habitaciones estaban construidas de basura. El guardián del barrio le dijo: "Una de estas casas será tu habitación". Esto es lo único que hemos podido construir con la cuota inicial que usted envió desde la tierra. Usted solamente nos enviaba cada día egoísmo, mal trato, murmuraciones, críticas, palabras hirientes, tacañerías, odios, rencores, envidias. ¿Qué más podríamos haberle construido? Usted misma nos mandó el material para hacerle su " MANSION”.

 Aquella pesadilla le sirvió de examen de conciencia y desde entonces empezó a pagar la cuota inicial de su casa en la eternidad. Generosidad con los necesitados, bondad en el trato con los demás, preocupación por enseñar a otros el camino del bien.

Qué tal si empezamos a pagar LA CUOTA INICIAL.