23 Jun 2012 06:04 AM

LA SONRISA

Una sonrisa amable y sincera es el pasaporte universal que facilita la entrada a muchísimos corazones. Una sonrisa amorosa es una caricia que enciende y mantiene viva la llama de la felicidad que produce el compartir, pues nadie logra ser suficientemente feliz aislado de los demás y encerrado en sí mismo.

LA SONRISA

Existen pocas expresiones tan poderosas como una sonrisa, pocas tan valiosas y definitivamente tan significativas. En algunos casos puede determinar el rumbo de ciertos acontecimientos y por ende de la vida de las personas. Me parece que no estamos tan conscientes de la importancia que puede tener para alguien una sonrisa, ni cómo influye en su vida.

Mahatma Gandhi, nos habla de una manera muy clara acerca de la sonrisa y por ello me voy a permitir citarlo y comentar sus reflexiones:

“Una sonrisa no cuesta nada y produce mucho. Enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la da”. Si no nos quita nada, ¿por qué a veces nos cuesta tanto darla? O lo que es peor quizás ni siquiera nos percatamos de que podríamos darla y con ella enriquecer a quien la recibe ó incluso cambiar su perspectiva.

“No dura más que un instante, pero su recuerdo a veces es eterno”. Valga decir que hay sonrisas que guardamos y atesoramos a lo largo de nuestra vida.

“Nadie es demasiado rico para prescindir de ella, ni demasiado pobre para no merecerla”. Vale la pena recordar continuamente la trascendencia de los valores que tienen un impacto espiritual libres de los determinismos materiales.

“Da felicidad en el hogar y apoyo en el trabajo”. Si amamos a nuestra gente más cercana regalémosle siempre una sonrisa y recordemos que puede significar la diferencia.

“Es el símbolo de la amistad”. Cuando nos encontramos con el amigo verdadero, inmediatamente nos nace una sonrisa y que bueno es recibirla de su parte, lo cual refleja el gusto mutuo por la ocasión del encuentro.

“Una sonrisa da reposo al cansado, anima a los deprimidos. No se puede comprar, ni prestar, ni robar, pues es algo que no tiene valor, hasta el momento en que se da”. Cuando se refiere Gandhi a que no tiene valor, obviamente es en relación con lo material, pero más que hablar de valor, tendríamos que hablar de la importancia que cobra de una manera profundamente personal.

Una sonrisa amable y sincera es el pasaporte universal que facilita la entrada a muchísimos corazones. Una sonrisa amorosa es una caricia que enciende y mantiene viva la llama de la felicidad que produce el compartir, pues nadie logra ser suficientemente feliz aislado de los demás y encerrado en sí mismo. La sonrisa nacida en el corazón derriba barreras y construye puentes para comunicarnos con quienes necesitamos y con quienes nos necesitan.