20 Sep 2016 01:02 PM

NUBES DE BENDICIÓN

NUBES DE BENDICIÓN

Por Colin Harbach (Tomado del Aposento Alto)

Había sido un día de emociones variadas mientras estaba visitando a los pacientes en el hospital. Escuché los temores de una familia sobre la muerte inminente y el duelo. Luego un joven radiante de felicidad me saludó: «¡Buenas noticias! ¡Las pruebas salieron bien! Me voy a casa mañana».

Me senté un momento en el estacionamiento mirando el cielo veraniego. A mi izquierda y derecha las nubes colgaban como cortinas, a un lado unos cúmulos esponjosos, y por el otro, nubes oscuras cargadas de tormenta. Se me ocurrió que ambos grupos de nubes contenían las mismas gotas de agua —bendiciones para la tierra. Pero las nubes de tormenta traen más gotas y por lo tanto mayores bendiciones.

La alegría y la tristeza en la vida diaria, ambas pueden traer bendiciones. Vivir en Cristo significa que todos los eventos de nuestra vida son oportunidades para experimentar su amor. Los más difíciles bien pueden traernos experiencias más ricas de su gracia. Quizás no siempre podemos estar al tanto de la presencia de Cristo, y aferrarnos a su promesa de permanecer en nosotros (Juan 15:4). Pero podemos aprender las mayores riquezas: la confianza y la oración y estar seguros de que con Cristo, las tormentas más fuertes pueden tener las mayores bendiciones.

Los tiempos difíciles nos pueden conducir a mayores bendiciones.

Dice la Palabra de Dios en el Salmo 139:12 "La oscuridad no me ocultaría de ti, y la noche sería tan brillante como el día. ¡La oscuridad y la luz son lo mismo para ti!"