Jonathan Torres y Adriana Pinzón
Jonathan Torres y Adriana Pinzón
Composición RCN Radio
29 Jun 2022 08:46 PM

Habla un compañero de trabajo de Jonathan Torres: “Es un mitómano que engaña mujeres”

Camila
Castillo
El testigo reveló varios aspectos de la personalidad de Jonathan Torres, principal sospechoso de la desaparición y muerte de Adriana Pinzón.

Un hombre llamado Pedro afirma que conoció a Jonathan Torres en entre los años 2008 y 2009, los dos pertenecían al Escuadrón Móvil de Carabineros de la Policía (Emcar) contraguerrilla en el departamento del Cauca a donde mandaban a los uniformados que habían “hecho algo mal”.  

Esta persona le comentó al diario El Tiempo que no conocía la razón por la que Torres llegó a este grupo, “allá terminaban muchos malos, me entiende y Jonathan llegó de esa forma, castigado, pero desconozco de dónde venía él”, así aseveró que lo único que en ese momento sabía es que era oriundo del Llano.  

Le puede interesar: Caso Adriana Pinzón: Confesión del cuñado podría darle otro rumbo a la historia

Esta persona indicó que es imposible no conocer la personalidad de los compañeros, pues permanecían juntos, dormían, y comían con 30 policías más las 24 horas durante 50 días, “éramos muy cercanos. Por eso, sin ser un médico, le puedo decir que Torres tenía un problema psicológico grave: era mitómano”. 

Según este testimonio, no solo él lo pasaba por enfermo, sino todos, ya que Jonathan contaba mentiras, primero una historia y luego otra que no concordaba, ellos lo único que hacían era tenerle paciencia y seguirle la cuerda.  

La historia que más conmovió a los colegas del señalado de la desaparición y muerte de la psicóloga, fue el drama que hizo porque según él su hijo falleció en un accidente de tránsito, hasta los que lo escucharon llorar en medio del relato le dieron plata para que viajara a visitarlo.  

Pero luego de que Torres armó el show con el cuento de su hijo y le concedieron un permiso, el mayor investigó con la Policía de Tránsito adscrita al lugar de los hechos y encontraron que era mentira, que el supuesto accidente nunca pasó.  

Aparte de esto, los colegas de Jonathan dicen que a él le gustaba el dinero y las mujeres; “nos dimos cuenta porque solíamos irnos a Popayán. El plan allá era con viejas. Incluso por allá terminó metiéndose con una subintendente que tenía marido. Eso fue un complique porque él aparentaba que tenía plata, pero a punta de mentiras”. 

Los amigos del expolicía dicen que era todo un personaje, que se mandaba un ‘labia’ peligrosa para enredar mujeres, pintarles un negocio y luego embaucarlas, de hecho, en una ocasión supieron que convenció a unas personas en Popayán de que les compraría un carro, pero que se lo dejaran llevar y apenas le desembolsaran un crédito lo pagaba, así se lo llevó para el Llano y terminó robándoselo.

De este modo, Pedro indica que no es tan cierto lo que ha dicho el abogado de las actividades que hacía Jonathan Torres en la Policía, si bien estuvo en el grupo contraguerrilla nunca dio de baja a un guerrillero y tampoco era francotirador y solo tenía conocimientos básicos de entrenamiento de perros y explosivos.  

Otros aspectos de la personalidad descritos por Pedro tienen que ver con agresividad, pues cuando mostraba rabia por algo cogía las paredes a puños y era necesario esconderle las armas por el peligro que representaba; asimismo indica que siempre estaba endeudado. 

Compraba una cosa fiada, luego la vendía y nunca le pagaba al dueño. Cosas así. También se compraba cosas de oro para demostrar que era pudiente, así enredaba también a las mujeres, les inventaba negocios”. 

También puede leer: Caso Adriana Pinzón: Llamada de mamá de Jonathan Torres lo inculparía de lo que le pasó

Esta reseña de la personalidad de Jonathan Torres puede funcionar como material de apoyo para la Fiscalía General de la Nación que el pasado 25 de junio halló el cuerpo sin vida de la psicóloga de 42 años en inmediaciones de la vereda Río Frío, en Zipaquirá (Cundinamarca) en una bolsa negra parecida a la que se ve cargar al sindicado en las cámaras de seguridad de los apartamento.  

En este sentido, Pedro afirma que vio la noticia de Adriana Pinzón, “eché un madrazo y pensé: ese man sí es capaz de hacer eso por plata”.