La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de una actividad de minería a cielo abierto que se desarrollaba sin autorización ambiental en la vereda Mochila, zona rural del municipio de Chocontá.
De interés: Resistencia a antibióticos en el río Sumapaz: Fusagasugá toma la delantera
La intervención se produjo tras un operativo de seguimiento y control que evidenció afectaciones graves sobre el suelo, la cobertura vegetal y los cuerpos de agua cercanos al río Bogotá.
La diligencia fue adelantada por profesionales de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita, quienes verificaron en terreno que la extracción se realizaba sin cumplir los lineamientos técnicos ni la normatividad ambiental vigente.
Minería ilegal en Chocontá: así fue el operativo de la CAR
Durante la inspección, el equipo técnico constató una remoción extensa de pastizales y árboles, así como la alteración profunda del suelo por la extracción de material rocoso areno-arcilloso.
La actividad se ejecutaba de manera desordenada, sin planeación técnico-minera, lo que incrementaba los riesgos ambientales en la zona intervenida.
La explotación ocupaba un área aproximada de 4.137 metros cuadrados y, según las estimaciones preliminares, se habrían extraído cerca de 100 mil metros cúbicos de material. Estas dimensiones generaron una transformación visible del terreno y una pérdida significativa de la cobertura natural del sector.
En Chocontá ordenamos la suspensión inmediata de una explotación a cielo abierto que intervenía más de 4.100 m², generando afectaciones al suelo, la flora nativa y las aguas superficiales. 💧🌿
Proteger la principal fuente hídrica de nuestro territorio es una prioridad.
En la… pic.twitter.com/1hzK6bvnUJ— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) January 14, 2026
En otras noticias: CAR para construcción ilegal que invadía la quebrada Ánimas en Ráquira
¿Por qué la minería a cielo abierto pone en riesgo el río Bogotá?
De acuerdo con la CAR, el área intervenida se encuentra dentro de la zonificación ambiental del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca (POMCA) del río Bogotá.
Se trata de un territorio categorizado como zona de ordenación para uso múltiple, que incluye áreas agrosilvopastoriles y espacios destinados a procesos de recuperación ambiental.
Así lo explicó Camilo Poveda, director regional Almeidas y Guatavita de la CAR, quien señaló que este tipo de actividades no autorizadas son incompatibles con los objetivos de manejo sostenible definidos para la cuenca.
La autoridad ambiental advirtió que la explotación estaba generando alteraciones en las condiciones físicas de las aguas superficiales, debido al incremento de material particulado. Esta situación puede provocar cambios en el cauce y el caudal de los cuerpos de agua cercanos, afectando el equilibrio ecológico y la disponibilidad del recurso hídrico.
Impactos ambientales detectados por la autoridad ambiental
El informe técnico reveló múltiples afectaciones asociadas a la actividad minera. Entre ellas se encuentran la deforestación progresiva, la migración de especies y la exposición directa del yacimiento, lo que favorece procesos de erosión hídrica y eólica.
A esto se suma la ausencia de infraestructura adecuada para el manejo de aguas lluvias, como zanjas de coronación, lo que incrementa el riesgo de arrastre de sedimentos hacia las fuentes hídricas cercanas. Este fenómeno puede deteriorar la calidad del agua y generar impactos acumulativos en los ecosistemas de la cuenca del río Bogotá.
Le puede interesar: [Video] Final feliz: osa perezosa y su cría a salvo en bosque de Cundinamarca
Suspensión inmediata y llamado a denunciar minería ilegal en Cundinamarca
Ante el incumplimiento de la normativa ambiental y la falta de permisos, la CAR ordenó el cese inmediato de la actividad minera. La entidad reiteró que continuará fortaleciendo las acciones de vigilancia y control en zonas estratégicas del departamento, especialmente en áreas de especial importancia ambiental.
Finalmente, la Corporación hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar prácticas de minería ilegal que pongan en riesgo los recursos naturales de Cundinamarca.
La participación comunitaria, señaló la autoridad ambiental, es fundamental para proteger los ecosistemas y garantizar un uso responsable del territorio.