Jardines infantiles vuelven en pandemia / Niños en medio de covid-19
Inaldo Pérez - Sistema Integrado Digital
20 Ene 2021 06:44 AM

Protocolos de bioseguridad en jardines privados de Bogotá, sí funcionan

María Camila
Torres Cepeda
@kamitorrs
Los más pequeños son los que más se han visto afectados con la pandemia.

No es un secreto que implícitamente unos de los más afectados durante la pandemia han sido los niños, especialmente los menores de cinco años, quienes han tenido que pasar casi un año encerrados en sus casas sin poder ir a los jardines ni poder compartir con sus amigos.

Cuando en 2021 se creía que nuevamente podrían reabrir sus puertas los jardines en Bogotá, la Alcaldía anunció que mientras esté declarada la alerta roja en la ciudad, no podrán dictar clases presenciales ni con alternancia ningún establecimiento educativo.

Desde los jardines privados han rechazado esta medida que, además no tiene fecha de finalización pues depende de la ocupación de las UCI, porque varios de ellos que ya lograron reabrir a mediados de octubre, afirman que los protocolos al interior de estos sí funcionan y no son focos de contagio como las autoridades los han querido mostrar.

Natalia Álvarez Vergel, directora del jardín infantil ClapClap, dijo que tras una encuesta en más de 78 jardines de la ciudad que abrieron a finales de 2020, se demuestra que en el 98% no se presentó ningún contagio de covid-19.

“En jardines privados el contagio fue casi nulo, demostramos que los protocolos funcionan. Fue una sorpresa el anuncio porque después de prepararnos por mucho tiempo con protocolos estrictos para abrir, nos encontramos con una alerta roja que permite apertura de muchos espacios, pero no en educación”, aseveró.

La educadora desvirtuó la tesis de que en estos lugares, por tener a niños tan pequeños, no se cumplen con rigurosidad los protocolos y pueden propagar más fácil el virus en los hogares.

“El esfuerzo en protocolos es inmenso, los niños increíblemente se han adaptado a las medidas mejor que los adultos. Usan su mascarilla todo el tiempo, no se la quitan, estiran la mano para el gel, los niños se adaptan y cumplen con los protocolos sin problemas”, aseguró.

En cambio, Álvarez subrayó que sí son altas las consecuencias graves que trae que los niños sigan encerrados en sus casas, donde además sus padres están en teletrabajo y no les prestan atención o donde deben ser cuidados por vecinos o amigos, porque los padres deben salir a trabajar.

“La parte de socialización en esa edad es lo más importante, son niños que llevan casi un año encerrados en sus casas, con muy poco contacto con niños y sus pares, lo que puede generar un impacto a largo plazo muy fuerte”, agregó.

La directora del jardín enfatizó en que el proceso de desarrollo se está viendo afectado, “un niño menor de 5 años necesita un acompañamiento permanente y son niños que no están al ritmo que deberían ir llevando en su proceso de aprendizaje”.

Sin tener en cuenta, que muchos padres han optado por desescolarizar a los menores. “Hay niños que no es tan escolarizados y eso va generando patrones que no son los esperados a ciertas edades. Los papás tienen que salir a trabajar y los está cuidando una vecina, ahí sí se flexibilizan los protocolos y puede haber contagio”.

Frente a la educación virtual a esa corta edad hizo serios reparos, pues dijo que es evidente que el aprendizaje no es el mismo y se incumplen las recomendaciones de expertos médicos de que los niños deben pasar cortos tiempos frente a una pantalla.

“En todo niño menor de 5 años los periodos de atención son cortos, creando un impedimento grande para que los niños se conecten a la pantalla. Los jardines hacen un esfuerzo gigante, las profes son magas para lograr la atención, pero el aprendizaje no es el mismo nunca”.

Fuente
Sistema Integrado Digital