Dan solución a hombres con enfermedad común: vigor no se afectará con la edad
Aunque frente a los primeros síntomas de una enfermedad suele buscarse atención médica con rapidez, en Colombia persisten condiciones que continúan viviéndose en silencio durante años. La disfunción eréctil es una de ellas.
De acuerdo con datos de Boston Medical Colombia, los hombres tardan en promedio más de dos años en solicitar una consulta médica desde que identifican las primeras señales, una espera que puede tener consecuencias físicas, emocionales y relacionales.
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La disfunción eréctil se define como la dificultad persistente para lograr o mantener una erección con la rigidez suficiente para permitir una relación íntima satisfactoria. Aunque puede presentarse en diferentes etapas de la vida, su prevalencia aumenta con la edad y suele estar relacionada con otras afecciones de salud. Sin embargo, el estigma social y la desinformación continúan siendo barreras que retrasan el acceso a un diagnóstico oportuno.
El doctor Juan Manuel Martínez, director médico de Boston Medical Colombia, advierte que uno de cada dos hombres mayores de 40 años puede experimentar esta condición en algún momento. Pese a ello, muchos la enfrentan de manera solitaria.
“Persiste la creencia errónea de que la mejoría depende únicamente de la voluntad personal, cuando la evidencia médica demuestra que puede tener un origen físico, psicológico o mixto”, explica el especialista.
¿Por qué los hombres en Colombia tardan en consultar por disfunción eréctil?
La demora en buscar atención médica responde, en gran medida, a factores culturales. En distintos contextos sociales, la masculinidad continúa asociándose al rendimiento, lo que lleva a que cualquier dificultad sea interpretada como un fracaso personal.
Este imaginario refuerza el silencio y la negación, incluso cuando los síntomas se vuelven recurrentes.
A ello se suma el temor al diagnóstico y a la exposición del problema. Muchos hombres optan por esperar, minimizar la situación o recurrir a soluciones informales sin supervisión profesional, lo que impide abordar la causa real del trastorno.
Esta postergación también está relacionada con la falta de información clara sobre la disfunción eréctil y su vínculo con la salud general.
El doctor Martínez señala que esta condición puede ser un signo temprano de enfermedades subyacentes como diabetes, hipertensión arterial o alteraciones en los niveles de colesterol. Ignorarla retrasa el tratamiento específico y puede impedir la detección temprana de estos padecimientos.
Desde el punto de vista clínico, cerca del 80 % de los casos está asociado a problemas circulatorios. Factores como el consumo de tabaco, la ingesta excesiva de alcohol, las enfermedades crónicas, el sedentarismo o antecedentes de accidentes aumentan el riesgo, aunque no siempre son reconocidos por los pacientes como detonantes de la disfunción.
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Impacto emocional y de pareja: lo que revelan los datos en Colombia
Para comprender mejor el alcance del problema, Boston Medical analizó información de sus pacientes en Colombia entre enero y diciembre de 2025.
La revisión incluyó a 2.173 hombres diagnosticados con disfunción eréctil que acudieron a sus clínicas durante ese periodo.
Los resultados evidencian un impacto significativo en la vida emocional y relacional. El 86% de los pacientes manifestó haber evitado las relaciones íntimas por miedo a fallar, una conducta que suele intensificar la ansiedad y el estrés. De igual forma, el 60% reconoció haberse distanciado de su pareja, en medio de reclamos, tensiones y una presión emocional creciente.
Este desgaste no se limita al ámbito íntimo. La prolongación del problema puede afectar la autoestima, generar frustración persistente y contribuir al aislamiento. En este contexto, consultar a tiempo permite mejorar la vida sexual y reducir el deterioro emocional que se acumula cuando la situación se prolonga sin atención profesional.
Romper la barrera de los dos años implica dejar de normalizar la espera y asumir la disfunción eréctil como un asunto de salud que requiere evaluación médica, al igual que cualquier otra condición.
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Señales de alerta que indican la necesidad de una valoración médica
Aunque ampliar la conversación pública sigue siendo un desafío, el primer paso es reconocer cuándo los síntomas ameritan una revisión especializada. Según la práctica clínica, algunas señales de alerta incluyen:
- Dificultad para alcanzar o mantener la erección en al menos una de cada cuatro ocasiones.
- Mayor tiempo del habitual para lograr una erección.
- Pérdida de rigidez al cambiar de posición.
- Disminución en la frecuencia o firmeza de las erecciones matutinas.
- Eyaculación con una erección parcial.
Identificar estas manifestaciones y acudir a consulta sin postergar la decisión permite acceder a diagnósticos precisos y tratamientos adecuados. La disfunción eréctil no es un tema menor ni una condición sin solución.
Hablar de ella con naturalidad y buscar atención médica oportuna puede marcar una diferencia real en la salud integral y en la calidad de vida de quienes la enfrentan.