Bullying
Bullying
Pixabay
25 Ene 2023 08:40 AM

Bullying, matoneo, acoso: qué es y cómo manejarlo

Paula
Ruiz
@byruizlo
Existen varios tipos de bullying y muchos signos de alarma para detectarlo.

El bullying o matoneo es un acto de acoso físico o psicológico al que se ve sometido algún alumno por parte de sus compañeros de forma continua. 

Normalmente, el bullying suele ser contra niños o jóvenes que se caracterizan por tener dificultades para defenderse, presentar baja autoestima, ser inseguros o porque se diferencian de sus compañeros por diversos motivos, según los psicólogos. 

Cabe mencionar que esta situación de maltrato puede ocurrir en cualquier lugar, sin embargo, los casos más comunes suelen suceder como en el entorno escolar afectando a niños y adolescentes en sus relaciones con sus compañeros de estudios.

Le puede interesar: Bienestarina: qué es, cómo se come y cuánto vale

Bullying - Matoneo - entorno escolar
Bullying - Matoneo - entorno escolar
Wikimedia Commons - Public domain

Tipos de bullying

  • Ciberbullying o ciberacoso: En este caso la agresión ocurre por medio de las redes sociales y de otros medios tecnológicos para hostigar a la víctima y enviar mensajes falsos. 
  • Bullying social: es aquella que busca aislar o excluir al niño o adolescente de un grupo social. Esto lo logran a través de la discriminación social o económica, tratos indiferentes, entre otros.
  • Bullying físico: Incluye todo tipo de agresiones físicas como: golpes, patadas o empujones que pueden ser ejecutadas por uno o varios agresores. Es el más común. 
  • Bullying verbal: se caracteriza por el empleo de insultos, burlas, apodos, chismes, rumores, amenazas y humillaciones que afectan psicológicamente al individuo y conllevan a la discriminación.
  • Bullying sexual: se trata de un tipo de asedio de connotación sexual o abuso, en los casos más graves.
Bullying - Matoneo - Tipos de bullying
Bullying - Matoneo - Tipos de bullying
Wikimedia Commons - Public Domain

¿Cómo saber si un a niño le hacen bullying?

Existen algunos signos de alarma para que los padres o familiares estén atentos: los niños actúan diferente o parecen estar ansiosos, no comen, no duermen bien, ni hacen las actividades que generalmente disfrutan.

También, cuando los niños están todo el tiempo de mal humor, se irritan más fácilmente o comienzan a evitar determinadas situaciones como: ir al colegio, montar en bus, ir al parque, entre oros.

Si hay sospecha que un hijo está siendo hostigado pero no lo confiesa, el adulto puede buscar oportunidades para intentar averiguar y sacar alguna información del tema de una manera más indirecta. Por ejemplo, tal vez en un programa de televisión vea alguna situación que puede servirle para iniciar una conversación y preguntarle a su hijo qué opina sobre el tema o qué cree que debería haber hecho esa persona. Esto puede dar lugar a preguntarle si alguna vez presenció o fue parte de una situación semejante. Quizás desee comentarle sobre otras experiencias suyas o de algún familiar a esa edad, recomienda Kids Health, org comprometida con la salud de los niños.

Es importante permitir que sus hijos sepan que si están siendo víctimas de acoso, o que si ven que eso le sucede a otra persona, tengan claro que es primordial decírselo a un adulto ya sea algún padre, un profesor, un consejero escolar o un amigo de la familia, algún familiar, etc. 

Fuente
Sistema Integrado Digital