
Comprar moto sería un lujo: propuesta mandaría a todos para TransMilenio
La Alcaldía radicó en el Concejo una reforma tributaria que subiría la tarifa del ICA para la venta de motocicletas y vehículos del 6,9‰ al 11‰, medida que desató debate por su impacto en el bolsillo de los consumidores y en el mercado de la movilidad.
Motocicleta: necesidad para miles, no un lujo
En la capital, la motocicleta se consolidó como alternativa para sortear trancones, reducir tiempos de desplazamiento y asumir costos de operación más bajos frente a un automóvil. Para repartidores, mensajeros y trabajadores independientes, también es herramienta de trabajo. Con el ajuste propuesto, el precio final de compra podría aumentar y, según los críticos, convertir el vehículo de dos ruedas en una opción menos accesible.
Qué cambia con la reforma tributaria distrital
El proyecto reorganiza el Impuesto de Industria y Comercio (ICA), que pasaría de 13 a 4 tarifas. Aunque la Alcaldía argumenta que busca simplificación y mayor eficiencia, el esquema implica alzas para varias actividades económicas. Entre los puntos centrales figuran:
- Venta de motos y vehículos: de 6,9‰ a 11‰.
- Servicios y comercios (como peluquerías, restaurantes y expendios de bebidas): hasta 21‰ en algunos casos.
- Entidades financieras: ajustes que también las ubican en tarifas altas.
El plan se complementa con un aumento del impuesto predial focalizado en predios comerciales e industriales y la creación de un impuesto de alumbrado público para estratos 4, 5 y 6, además de comercios e industrias. La administración sostiene que el paquete es clave para fortalecer el recaudo y financiar obras y servicios.
Las críticas: más carga para la clase media y el comercio
Desde la oposición en el Concejo se advierte que el nuevo marco tributario “encarece la vida diaria” y no incentiva la inversión. Señalan que al trasladarse el incremento del ICA al precio de venta, comprar una moto sería más costoso y quienes hoy dependen de ella podrían verse empujados a usar casi exclusivamente TransMilenio y el resto del sistema público, que aún enfrenta retos de cobertura y capacidad.
También cuestionan los alivios tributarios planteados para zonas específicas, como el entorno aeroportuario, mientras otras áreas con rezagos quedarían por fuera de incentivos para dinamizar empleo y nuevos negocios.
Lo que está en juego para la movilidad de Bogotá
El debate va más allá de una cifra de recaudo. En una ciudad con más de medio millón de motocicletas en circulación y con problemas estructurales de congestión, el cambio tributario reabre preguntas sobre el modelo de movilidad que se quiere impulsar. Para algunos sectores, encarecer el acceso a la moto no resolverá los trancones y puede elevar costos de operación de oficios que dependen de este vehículo. Para la Alcaldía, el ajuste permitiría financiar obras y ordenar el esquema impositivo.
El proyecto continuará su trámite en el Concejo. Entre tanto, compradores potenciales, comerciantes de motos y talleres observan el curso de la discusión: si la reforma se aprueba tal como está, adquirir una motocicleta en Bogotá podría convertirse en una decisión más onerosa y, para muchos hogares, en un gasto difícil de asumir.
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