Las huertas comunitarias han ganado un lugar importante dentro de las ciudades como espacios de encuentro, aprendizaje y cuidado ambiental.
En medio del crecimiento urbano, estas iniciativas permiten recuperar zonas olvidadas, fortalecer los lazos entre vecinos y enseñar, desde edades tempranas, la importancia de proteger el territorio.
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Con lo anterior, resulta llamativo que un megaproyecto de movilidad como el Metro de Bogotá tenga una conexión directa con una huerta urbana. Aunque a primera vista parecen mundos distintos, la infraestructura y el trabajo comunitario hoy se encuentran en un mismo propósito: mejorar la calidad de vida de quienes habitan la ciudad.
Metro de Bogotá tiene huerta propia: la sorpresa verde del proyecto
Metro de Bogotá: así avanza la Línea 1 del megaproyecto
La Empresa Metro de Bogotá (EMB) informó que el año 2025 cerró con un avance general del 70,72 % en la construcción de la Línea 1 del Metro de Bogotá.
Esta cifra ya había sido proyectada desde comienzos del año y se cumplió gracias al desarrollo sostenido de las obras.
Uno de los hitos más recientes se alcanzó el sábado 3 de enero de 2026, cuando se completaron diez kilómetros de viaducto construido. Con la instalación del vano S503, el proyecto superó los 10.025 metros de estructura, consolidando un tramo clave del trazado elevado.
El alcalde Mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, destacó este avance como un paso significativo para la ciudad y reiteró que la obra continúa avanzando con el objetivo de garantizar que la capital cuente con su sistema de metro, una infraestructura llamada a transformar la movilidad y los desplazamientos diarios.
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¿Dónde queda la huerta del Metro de Bogotá y cuál es su propósito?
En cercanías a las obras de la Línea 1 se encuentra la huerta La Favorita, un espacio comunitario que se ha convertido en un punto de referencia para el sector. Allí, niños, niñas y familias participan en procesos de siembra y cuidado del entorno, al tiempo que aprenden sobre responsabilidad ambiental y trabajo colectivo.
Esta iniciativa ha contado con el apoyo del concesionario Metro Línea 1, que ha contribuido con mano de obra, materiales, plántulas, ladrillos, pintura y acompañamiento comunitario.
El proceso también se desarrolla junto al Centro Amar Mártires, de la Secretaría Distrital de Integración Social (SDIS), fortaleciendo su enfoque social y pedagógico.
De acuerdo con Viviana González, líder del Centro Amar, la huerta representa un respiro verde que antes no existía en la zona, y hoy es un lugar donde la comunidad puede aprender, cuidar el entorno y comprobar que el esfuerzo conjunto sí produce resultados visibles.
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¿Cómo funciona la huerta La Favorita y su impacto en la comunidad?
El funcionamiento de la huerta La Favorita se basa en la participación activa de la comunidad y en el aprendizaje práctico.
Cada actividad de siembra se convierte en una oportunidad para enseñar valores como el respeto por la naturaleza, la apropiación del territorio y el trabajo en equipo.
Más allá de la producción agrícola, este espacio se ha consolidado como un punto de encuentro comunitario que refleja una visión de ciudad sostenible.
En este proceso, el Metro de Bogotá no solo avanza como un proyecto de transporte masivo, sino como un actor que aporta al desarrollo social de los barrios por donde pasa la Línea 1.
La experiencia de la huerta La Favorita demuestra que es posible integrar grandes obras de infraestructura con iniciativas comunitarias, promoviendo una ciudad más equitativa, con espacios seguros y con un enfoque que busca mejorar, de manera integral, la calidad de vida de los habitantes de Bogotá.