Chía reclama la obra que transformará su movilidad: Gobierno bajo presión
Chía vivió este domingo 30 de noviembre un momento que podría marcar un antes y un después en la historia de la movilidad regional. Más de 600 personas asistieron a la audiencia pública convocada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) en la Universidad de La Sabana, donde se discutió el futuro de la Troncal de los Andes, una obra que lleva casi una década paralizada y que promete aliviar el colapso vial que afecta a miles de habitantes de Sabana Centro.
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El alcalde Leonardo Donoso encabezó la jornada con un mensaje contundente: “La Troncal es una necesidad imperante que tiene la región, es un derecho a la movilidad, a la calidad de vida y al bienestar. Con respeto a la normatividad y al medio ambiente, Chía le dice sí a la Troncal de los Andes”.
¿Qué está en juego?
El proyecto contempla 3,4 kilómetros de doble calzada, con puentes vehiculares y ciclorrutas, que conectarán a Chía con la Autopista Norte. Su objetivo principal es desviar el tráfico pesado del casco urbano, especialmente de la Avenida Pradilla, donde hoy circulan más de mil tractomulas diariamente, generando trancones que pueden extender los tiempos de viaje entre Bogotá y Chía hasta 90 minutos.
La obra, incluida en el plan de Accesos Viales del Norte de Bogotá, tiene una inversión estimada entre $116.000 y $120.000 millones y forma parte del programa de concesiones 4G. Según cálculos técnicos, permitiría reducir hasta 40 minutos en los desplazamientos y mejorar la conexión con municipios como Cota y Cajicá.
Un proyecto sostenible
El alcalde insistió en que la infraestructura debe ser compatible con la protección ambiental: “El medio ambiente es fundamental, pero una infraestructura que logre estar en armonía con el medio ambiente es determinante para el desarrollo de Chía”.
La audiencia pública buscó destrabar el trámite de modificación de la licencia ambiental, que ha sido el principal obstáculo para avanzar. El ajuste solicitado implica cambios en el trazado para evitar la intervención de cuerpos de agua y garantizar la viabilidad técnica del proyecto.
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Impacto esperado
- Movilidad: Reducción de tiempos de viaje y descongestión de la Autopista Norte y la Avenida Pradilla.
- Calidad de vida: Menos trancones, menor contaminación y más seguridad vial.
- Sostenibilidad: Diseño que respeta la normatividad ambiental y apuesta por infraestructura moderna.
Mientras se espera la decisión definitiva de la ANLA, la comunidad y la administración municipal mantienen la presión sobre el Gobierno Nacional para que agilice los trámites. “Este no es un tema de recursos, es un tema de voluntad política y celeridad administrativa”, recalcó Donoso.