Los usuarios del transporte intermunicipal entre Madrid y Bogotá enfrentarán un incremento de $1.000 en el valor del pasaje a partir de febrero. Este ajuste afecta las dos rutas principales que conectan el municipio con la capital:
- Madrid – Calle 13: pasa de $6.000 a $7.000.
- Madrid – Calle 80: pasa de $7.000 a $8.000.
El impacto económico es significativo para quienes viajan diariamente. Un trabajador que se desplaza ida y vuelta de lunes a viernes tendrá un gasto adicional mínimo de $40.000 mensuales. Si trabaja los sábados, el costo puede superar los $48.000. “Este aumento no es solo mil pesos, es una reducción directa en la capacidad de compra de alimentos y servicios”, señalaron líderes comunitarios.
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Impacto en la economía familiar
El incremento representa un golpe para los hogares que dependen del salario mínimo. Según cálculos, los $40.000 o $50.000 adicionales equivalen a productos básicos como leche, arroz o carne que dejarán de llegar a la mesa. La comunidad advierte que el alza se suma a otros costos fijos, reduciendo el margen para cubrir necesidades esenciales.
Usuarios consultados indicaron que el aumento no se refleja en mejoras del servicio. “Los buses siguen siendo los mismos, las frecuencias no mejoran y los trancones en la Calle 13 y la Calle 80 hacen que el viaje dure hasta dos horas”, afirmaron pasajeros habituales.
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Inconformidad y posibles protestas
La falta de soluciones a los problemas de movilidad y el incremento en las tarifas han generado inconformidad en la comunidad. En municipios vecinos de la Sabana Occidente se han convocado reuniones para organizar jornadas de protesta y posibles paros ciudadanos. Los habitantes argumentan que mientras el salario mínimo apenas cubre lo básico, el transporte absorbe cualquier beneficio económico.
Organizaciones sociales y usuarios esperan que las autoridades locales y las empresas de transporte presenten alternativas que mitiguen el impacto del aumento, como descuentos para usuarios frecuentes o mejoras en la infraestructura vial que reduzcan los tiempos de viaje.
Por ahora, el anuncio del alza mantiene en alerta a la comunidad, que insiste en que la movilidad debe ser eficiente y accesible para todos los ciudadanos.