María Eugenia Tovar
La muer, pese a estar exponiéndose a una posible pena por homicidio, posó sonriente en la foto de su captura.
Fiscalía
10 Oct 2019 08:04 AM

¡De novela! La afligida viuda de docente valluno asesinado, sería la autora intelectual del crimen

Liliana
Pinzón Garzón
@lilipinzong
La mujer le pidió a una pareja de amigos que contrataran a un sicario.

La investigación por los extraños hechos en los que fue asesinado el docente Santiago Iván Palao Piedrahita, en Valle del Cauca, ha dado varios giros que han sorprendido incluso a los mismos familiares de la víctima.

En los más recientes resultados en este proceso las autoridades hicieron efectiva una orden de captura expedida por la Fiscalía en contra de María Eugenia Tovar Grijalba, quien era la pareja sentimental de Palao Piedrahita para la fecha del crimen y con quien se llevaba 37 años de diferencia. Y es que lo que inició con una investigación sobre lo que sería un homicidio en medio de un intento de atraco, tomó otro rumbo en el camino.

Investigadores judiciales fueron develando pistas que descartaron un accidente en medio de un robo y se enfocaron en descubrir si se trataba de un tema personal. Sobre estos hechos, rápidamente se produjo la primera captura, se trata de Alberto Grajales Isaza, identificado como el autor material y quien fue capturado cuando intentaba huir en la motocicleta desde la que atentó ese 18 de enero de 2016 contra la vida del docente de 70 años, mientras este se encontraba cerrando una finca de su propiedad, ubicada en zona rural del municipio de Yumbo (Valle del Cauca).

Sin embargo, para las autoridades no era coherente que el hombre intentara hurtar en la finca y, en lugar de aprovechar para hacerlo mientras el docente se encontraba en estado de indefensión, decidiera huir. Esto llevó a que los investigadores se enfocaran en saber qué había detrás y así lograron determinar que el hombre capturado no tenía nada que ver con la víctima pero sí que había sido contratado para atentar contra Santiago Iván Palao Piedrahita.

Los nombres Norbairo Peláez Valencia y Adriana Patricia Gómez Cucaita fueron agregados al proceso de investigación y, tras varios seguimientos, fueron capturados en 2018 en Circasia (Quindío) y La Pintada (Antioquia), respectivamente. Estas dos personas, pese a que fueron capturadas en zonas apartadas, resultaron ser pareja y señaladas como quienes habrían contratado los servicios de sicariato de Grajales Isaza.

Sin embargo, para las autoridades a esta historia aún le faltaba un pedazo, pues tampoco era clara la cercanía de la pareja con la víctima, ni los intereses en acabar con su vida. Lo que sí se descubrió meses después fue una presunta cercanía, hasta ahora desconocida, entre los últimos capturados y la viuda. Fue allí cuando los investigadores se enfocaron en aclarar dicha cercanía, logrando determinar que la pareja habría sido contactada por María Eugenia Tovar Grijalba para atentar contra la vida de su propio esposo y ellos a su vez contactaron al sicario para que efectuara el cometido.

Lo más sorprendente es que todo este plan se pactó en una suma total de 1.400.000 pesos, dinero que habría sido cancelado por la mujer, que posteriormente se mostró como acongojada viuda.

Las pruebas recolectadas por el ente investigador fueron suficientes para que se levantara una orden de captura en contra de Tovar Grijalba, haciéndose efectiva el pasado 7 de octubre en el barrio Antonio Nariño de Cali. Tras ser presentada en audiencia, el juez primero de control de garantías legalizó la captura y dictó medida de aseguramiento intramural, por lo que la mujer deberá permanecer en cárcel de Jamundí mientras avanza el proceso en su contra, en el que la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones, en calidad de determinadora.

Dentro de este proceso ya fue condenada a 17 años y 6 meses de cárcel Adriana Patricia Gómez Cucaita, tras aceptar cargos por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte de armas de fuego o municiones. Los dos hombres (Alberto Grajales Isaza y Norbairo Peláez Valencia) permanecen en centro carcelario y en espera de principio de oportunidad.

Por su parte, familiares y allegados al docente esperan que la mujer pague una pena ejemplar y explique el por qué de esta cruel decisión.

Fuente
LA FM